Páginas

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Acto de Fe.

Oye nada tu, que resulta que al Papa le sabe fatal que un avion se quedara sin combustible y se estrellara en Colombia con 80 víctimas  asi como tambien el eterno  combate en Libia con miles de muertes inocentes.
Noticia del día.
Manda narices, y eso que  que este parece muy mono por lo que dicen.
Los caminos del señor son inescrutables. Que querra decir esto?

martes, 29 de noviembre de 2016

Steve Jobs .

Cuando lei por primera vez el discurso de Jobs que impartio en Stanford por primera vez,  me sorprendio mucho cuando menciona "recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder" tambien dijo "Recordar que voy a morir pronto es la herramienta mas importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque practicamenste todo, las expectativas de los demás, el orgollo, el miedo al ridiculo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando solo lo que es verdaderamente importante".
Dejando a partes tantos juicios sobre su persona, creo firmmente que fue un gran discurso y que muchos libros de autoayuda no hacen falta leerlos si escuchas o lees muy atentamente una y otra vez sus palabras hasta impregnarte de ellas. Lo dificil es llevarlo a la practica.
Contienen una gran verda que ayuda a relativizar  y aceptarlo todo sin remedio, aunque duela.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Buena noches.

Alguien sabe como se despertara mañana ?
Contento? animado?  vital?  enérgico ? Amoroso? o  lo contrario enfadado, desanimado, sin energía, con rabia de mal humor.
Pues hasta eso parece cosa del azar, porque sera como estemos de nuestros neurotransmisores de nuestra genetica de nuestra serotonina de nuestros sueños o subconsciente de lo cenado de lo vivido.
Yo casi que  me rindo al azar a ver como me despierto mañana .

jueves, 24 de noviembre de 2016

Momento durito.

No me digas que no hay noches cuando ya estas en la cama y apagas la luz te giras para dormir y cierras los ojos, no te asustas nunca ante el enfrentamiento a la autentica realidad existencial. TU.
A que alguna vez te paso?

sábado, 19 de noviembre de 2016

Este sabio lo simplifica todo muy bien. De eso se trata.


Lama Jampa Monlam, que vivió en silencio meditativo durante treinta años
Tengo 90 años. Nací en Tíbet, en una familia de nómadas, y vivo en Katmandú (Nepal). El propósito de los políticos es, como el de todos, ser feliz. Hay que buscar las raíces de la felicidad para cultivarla, y las del sufrimiento para abandonarlo. Hay mucho desarrollo material, pero hace falta desarrollo interno

“Nuestro sufrimiento no depende del afuera”
LV | Foto: Inma Sainz de Baranda

“Nuestro sufrimiento no depende del afuera”




Alegre y sabio

Su sola presencia lo pone todo en su lugar, una calma cálida se expande. La felicidad viene de dentro, no la encontraremos fuera, dice. Para no sufrir, hay que cultivar la mente. “¿Qué más?”, te preguntas sabiendo que durante30 años su quietud le convirtió en lugar de reposo de los pájaros. Entenderel alcance de sus palabras requiere detenerse. La invasión china le obligó a huir de Tíbet, y lo hizocon una reliquia bajo el brazo, la cabeza de un insigne lama que quería entregar al Dalái Lama, pero no pudo acceder a ély vivió un año en las calles de Dharamsala hasta que el Dalái Lama soñó que alguien tenía algo que entregarle. Desde entonces son viejos amigos. Visitó Barcelona invitado por el centro de meditación Tushita.



Mute
Loaded: 0%
Progress: 0%
Remaining Time-0:16
Treinta años en silencio meditativo?
Dirigía un monasterio, pero decidí abandonar para hacer ese largo retiro: comencé a los 49 años y acabé a los 79.
¿Por qué?
Los médicos tibetanos son también astrólogos y entienden el cuerpo humano como un todo conectado con el universo. Mi médico astrólogo me dijo que mi vida terminaba a los 49 años.
Y usted quería vivir más...
Sí, porque no había tenido tiempo de cultivar la paz y la felicidad en mi interior.
¿Qué ha aprendido en esos años?
Al principio fue muy difícil porque mi mente todavía no estaba domada, pero fui apaciguándola y entendiendo poco a poco cómo actúa y por qué sufrimos.
Pero si usted entró en un monasterio a los seis años, ya meditaba, ya comprendía...
Meditaba y practicaba para desarrollar una mente de amor y gentileza hacia los otros, pero lo hacía a base de voluntad y comprensión intelectual, pero yo no era una mente en paz.
¿Cuál es la diferencia?
Ahora cada célula de mi cuerpo conoce la causa de nuestro sufrimiento y he podido desarrollar esa mente de amor hacia los otros sin expectativas, sin esfuerzo ni condescendencia, sin necesidad de planteármelo. Soy simplemente feliz.
Entiendo.
Ahora cuando la gente me habla de su sufrimiento tengo la certeza de que ese sufrimiento está en su interior, que no depende del afuera, y puedo guiarles hacia una mente clara.
¿Cómo se hace?
Desenmascarando los engaños mentales, esas emociones aflictivas como el orgullo, el apego, el enfado y otras mentes dañinas que son ­adventicias, que no forman parte intrínseca de nuestra mente y, por lo tanto, se pueden eliminar.
¿Por qué están tan arraigados?
Porque nos enseñan a hacer, a ser, pero no quiénes somos.
¿Cómo desarrollar esa mente sabia en nuestras ajetreadas vidas?
El mundo se ha hecho tan pequeño, influimos tanto los uno en los otros, que es necesario que trabajemos juntos. Científicos, psicólogos, representantes de diferentes religiones, humanistas, filósofos..., juntos debemos cambiar el enfoque de fuera a dentro por lo contrario.
De dentro a fuera.
Exacto, porque, si no, nada tiene sentido. Nos casamos, tenemos hijos, amigos, trabajos…, y hacemos todo eso para ser felices, sin éxito.
Ya.
...Esas cosas buenas de la vida en las que ponemos todas nuestras esperanzas están irremediablemente unidas al sufrimiento si no somos capaces de observar la propia mente e identificar las emociones dañinas. Estamos llenos de voces aflictivas (apego, enfado, orgullo, avaricia, rabia, ego, miedo… ) y creemos que esas voces somos nosotros.
Es difícil corregir lo que no identificas.
Por eso necesitamos que la ciencia, la sociología y la religión investiguen juntas y nos ayuden a comprender. Juntos..., estemos juntos.
Es una propuesta interesante.
De la misma manera que hacemos yoga para tener nuestro cuerpo sano, debemos practicar para tener la mente sana.
¿De qué manera?
Ejercicios cotidianos de escucha a uno mismo, de conexión. Eso nos lleva a una mente positiva, que es la única capaz de bondad. Comprender que el sufrimiento surge de ti mismo es algo radicalmente transformador que cambia tu mirada hacia el mundo y, por tanto, cambia el mundo. Es poderosísimo.
¡Ha invertido usted 30 años!
Toda la vida, porque la desconexión de uno mismo es enfermedad, es confusión, es locura.
Está claro.
Mi gran responsabilidad es mantener mi mente pura. Así he encontrado la felicidad dentro de mí y puedo transmitir, irradiar felicidad a los otros, contagiarlos, cuando están a mi lado.
Dicen que entró usted en el retiro con el pelo blanco y salió con el pelo negro.
Yo le cortaba el pelo a un lama anciano que vivía cerca de mi monasterio y que siempre bromeaba: “Tienes el pelo completamente blanco, je je, pareces tú más anciano que yo, algo haces mal”.
¿Qué hacía mal?
Me esforzaba. Comprendí que para ser feliz tenía que soltar, estaba aferrado a mi sufrimiento. La felicidad es salud. Fue así como mi pelo se volvió negro, y entonces comprendí.
¿Por qué decidió abandonar el retiro?
Apenas comía. Una doctora italiana, que me visitaba desde hacía muchos años, me propuso que fuera a su país: “Así yo puedo nutrir tu cuerpo y tú ver un poco de mundo”. Me animé, conocí a más personas que me pidieron que les diera algunas enseñanzas, y no supe negarme.
¿Qué le ha sorprendido del mundo?
La rueda del sufrimiento humano.
Quien sufre inflige sufrimiento. ¿Cómo cultivar la felicidad genuina sin ser monje?
Hay que estar alerta a nuestro enemigo, la mente aflictiva cuyo producto es la rabia. Y cuando te sientes ofendido por un comentario o una actitud ajena, hay que recurrir al amor, la paciencia, la tolerancia y la amabilidad.
Pero...
...Sin cuestionarlo, se ha de convertir en un acto reflejo: acudir a la esencia.